Blog de Iñaki Salvador

Sucedido del día: 19 julio 2015 – Los demás y tú

Poseía poesía en los dedos de dos manos prodigiosas. Cuando en la década de los 80 yo asistía desbordado a los impactos que iba recibiendo desde mi tocadiscos (me estaba estallando el jazz en la cara, en concreto en la cara A y B de cada LP) hubo un tiempo en el que en mi casi imposible orden mental a la hora de catalogar los pianistas que iba conociendo tuve dos cajones imaginarios en mi cabeza: en uno, la cascada de nombres que desde Chick Corea hasta Bill Evans o McCoy Tyner bullían en corcheas tórridas y tradición afro-americana; en el otro, un solo nombre, John Taylor, el peculiar, el raro, el distinto, el sereno aunque enérgico, el esteta, el límpido y espiritual, el que no tenía prisa por calmarse ni exhibía una calma impaciente, el de las notas largas con nervio y carácter y el del torrente de notas, cuando era necesario, claras como el agua clara y luminosas en su exuberancia. Así era la cosa, el resto del mundo y John Taylor.

Este viernes, anteayer, John Taylor ha posado dulcemente su cabeza sobre el teclado del piano en pleno concierto en la localidad francesa de Segré, en un escenario del “Saveurs Jazz Festival”. Los 500 espectadores que lo veían parece que disfrutaban, en los primeros instantes, con la poética imagen que ofrecía quien siempre nos tuvo acostumbrados a la sugerencia y sutilidad en cada gesto. Fue, eso sí, el postrero, el calderón final, la nota más larga que podrá tocarnos jamás.

En este vídeo uno de los temas que me sugería vuelo y que me empezó a enseñar, en mis inicios, una manera diferente. Lo reescucho esta mañana con emoción e imagino a John en su vuelo iniciado este viernes, montado en luz y solo, tan solo como estaba en mi solitario cajón, ese espacio que él me inauguró. El fue uno de mis maestros con los que nunca hablé y ni siquiera saludé. Me hablaba y habla y su marcha me recuerda que me quedan muchas clases pendientes con él.

Sucedido positivo del día: 17 julio 2015 – Calurosa calidez

Personas muy amables hoy en Collado Villalba han llenado el aforo e incluso lo han rebosado para presenciar y compartir el juego que mi amable amigo y yo hacemos alrededor de la música amable de Bach. Entre los asistentes al concierto gozábamos de la suerte de tener a personas muy amables y muy amables. Con ellas hemos compartido luego espacio y tiempo, amable conversación, mesa bajo las estrellas y momentos amables.  Se acumulan las acepciones, los pianos en los escenarios y los grados en los termómetros. Que nos quiten lo amado (y lo sudado).

Sucedido positivo del día: 18 julio 2015 – Jarderintos y laberdines

Viajar por carretera y radio, radio y viajar por carretera, pareja inseparable. Escucho divertida charla en torno a la expresión “meterse en un jardín” y lo que ello significa y supone. Jamás hubiera pensando que el diccionario de la RAE (Real Academia Española) recogería semejante locución verbal pero sí, lo hace, y la define de la siguiente manera: “Enredarse innecesariamente en un discurso o parlamento teatral o en una situación complicada“.

En el debate radiofónico de esta mañana unos y otros narraban jocosos sucedidos propios respecto al asunto, anécdotas de naturalezas varias y variopintas pero todas ellas con el denominador común de ilustrar comportamientos humanos que parecen casi irremediables. Parece imposible no pisar el charco y resbalar, no acceder al pasillo sin salida del laberinto y además hacerlo tapiando e impidiendo según se camina la posible marcha atrás, parece inevitable decir lo inoportuno seguido de un torpe intento de enmienda del error que, lejos de subsanarlo,  lo acrecienta y agrava.

Curioso escuchar ese espacio de radio regresando de haber dado un concierto en unos jardines y en el que, además, al explicar la gestación de la música que hicimos, hablé de laberintos elegidos, gozosos y de los cuales uno no tiene ganas ni intención de salir.

Sucedido positivo del día: 15 julio 2015 – Descontrolar con control

Siempre se aprende algo, solo es cuestión de ir bien atento. Un ejemplo: no conviene emborracharse un miércoles hacia la media noche en una ciudad cualquiera…, pongamos por caso…., San Sebastián-Donostia. De acuerdo, usted puede alegar que las fiestas populares en general pueden parecer una apología del beber de manera desordenada al tiempo que se jalea y celebra el correr delante o detrás de animales con cuernos grandes e intenciones aviesas. No podríamos nadie negar que el objeto de su fruición se expende de manera legal e incluso profusamente exhibida en locales de todo tipo y condición, desde los aderezados para saciar los impulsos festivos a media mañana hasta los diseñados con nocturnidad y alevosía para satisfacer su sed insaciable hasta altas horas de la madrugada. Una cosa lleva a la otra y se empieza por venerar al santo patrón de la localidad para terminar, vaya usted a saber, bailando al ritmo y son de la canción que de estar uno en su sano juicio hubiera despreciado sin dudarlo.

Pero insisto e insisto en insistir: hasta para desfasar hay que tomar ciertas precauciones. No lo hagan en Donostia un miércoles de julio hacia las 00.30. Los que hemos visto a una persona tumbada en decúbito prono en el suelo de una acera del centro muy centro de la ciudad, en estado que hacía deducir ingesta excesiva de alcohol, inmóvil e inexpresivo, hemos aprendido que no debemos esperar mucho del auxilio oficial. Intenten no excederse en barrios y barriadas y mucho menos en aldeas o poblados alejados del mundanal ruido y del servicio de salud. Si una ambulancia tarda 35 minutos en acudir a una acera que linda con el ayuntamiento de una turística ciudad en el mes turístico por excelencia dense ustedes por perdidos si se atreven a poner a prueba su hígado y, como consecuencia, el resto de órganos y funciones vitales en otro cualquier lugar, rincón o aledaño.

Me he enfadado con quien me respondía en el 112. Es un consuelo que la llamada haya quedado grabada. Confío en que sea de los pocos enfados realmente útiles si sirve para que lo que llaman de manera rimbombante “protocolo” se convierta en algo lógico, eficiente y menos arriesgado. Ya que legalizamos lo que nos daña hagamos lícito pedir que se nos cure.

Sucedido positivo del día: 16 julio 2015 – Brillo sin máquina de lavado

En la gasolinera, en la cola de pagar. Una chica justo delante de mí pide una ficha para la máquina de lavado de automóviles. “Lo sentimos mucho, está estropeada, ya está avisado para que vengan a mirarla pero hoy no va a estar, no…“.  Al estar yo detrás, esperando mi turno, no podía verle la cara de manera que el contacto principal con ella era el puramente auditivo, escuchar lo que decía. Ha respondido con un tono de voz muy musical, alegre y luminoso: “Bueno, pues hoy no va a ser, otro día será“.

Inmediatamente ha pedido una barra de pan y le han informado de que ya era un poco tarde y a que a esas horas ya no suelen quedar. Sin bajar un ápice la jovialidad de su tono ha comentado: “Pues mira, con lo que me engorda el pan me estáis haciendo un favor“.

Para terminar uno de las empleadas de la gasolinera le ha ofrecido comprar no sé qué cupón especial de julio que se sortea un día de estos y con un premio super-millonario en liza. A la correspondiente respuesta ha sumado esta vez una bonita carcajada introductoria y ha dicho con tanta expresividad que casi cantaba más que hablaba: “Ay, no, muchas gracias pero no, a mi nunca me toca nada especial“. Y yo he pensado: “Eso es lo que tú te crees, tu vienes premiada ya de serie“.

Gente con luz y energía positiva que te zarandea y espolea sin enterarse y te carga las pilas en unos segundos sin saberlo ni pretenderlo. Se ha ido, con paso ágil y divertido,  sin nada de lo que pretendía pero con todo lo que yo estaba necesitando. Le he robado, como digo, una buena dosis, eso sí, y he pagado sólo la gasolina. Por cierto, ¿a cuánto estará el barril de buen rollo? A ver si baja el precio y lo usamos más.

Sucedido positivo del día: 14 julio 2015 – Hacer muchas cosas para descansar mucho y estar muy bien y recordar no olvidar parar de hacerlas mientras las haces

Leyendo mi propio sucedido de ayer me he sonreído pensando que parecía un abuelo gruñón. Lo primero lo soy, técnicamente y lo segundo, alternativamente, un día sí y otro no, aproximadamente. Quiero aclarar que no me dio un ataque de misantropía y que disfruto y gozo con el trato humano, me gusta saber de las personas a las que quiero y hablo hasta por los codos. Aclarado eso, incluso conmigo mismo, para que no me quepa la menor duda, sí es cierto que me ha asaltado otra reflexión unida de alguna manera al ruido del que hablaba ayer: las dosis de sentimiento de culpa que uno va poco a poco acumulando a base de no llegar a hacer las cosas que se supone debiera diariamente hacer, e incluso dejar de hacer las que podrían parecer superfluas o evitables. Parece como que la agenda diaria, la concatenación de tareas, pudiese ser valorada y analizada por un “crítico de vida” que una vez visto un pase o función de nuestro planteamiento vital (la observación de 24 horas de nuestra vida) pudiese sentar cátedra, aplaudir los hábitos saludables e infligir censura sobre los nocivos o poco útiles. Es como si de alguna manera 24 horas en la vida de alguien fuesen una declaración de intenciones o una muestra de su manera de estar en las cosas.  He recordado un divertido texto que circula por la red hace años y que, con humor, pienso que refleja eso de lo que estoy hablando. Lo copio, pego y reproduzco hoy aquí ya que, como he dicho, si ayer tocaba “gruñon day” hoy la cosa será más amable, ciclotimias que uno tiene, oiga.

Cuidados de la salud

Especial para adultos contemporáneos: Cómo llegar a los ciento veinte años!

Estimado Colega, como muchos de nosotros ya tenemos más de cuarenta años, hay que comenzar a cuidarse!

Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un banano por el potasio.

Además una naranja por la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes. Todos los días hay que tomar dos litros de agua (y luego orinarlos… lo que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).

Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener “L. Cassei Defensis”, que nadie sabe qué chingados es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.

Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era.
Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres.

Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater.
Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.

Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes… y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, y buche con Plax…

Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.

Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).

Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. (¿Cuando te vas de vacaciones también, supongo?)

Además, hay que estar bien informado, así que hay que escuchar la radio y leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información.

¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción… ¡Eso lleva su tiempo… Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! ( y te recuerdo: después de cada comida, cepíllate los dientes!).

También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro u otras mascotas… (¿¿hijos??!!)

En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.

Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta lo que ve, mientras barre (tu pareja).

¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres, porque no hay que descuidarlos!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta).

El Yakult con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Activia, y mañana cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavarnos el Danonino Extra Calcio todos los días.

¡Uuuufff! Pero si te quedan 2 minutos, reenvíale esto a los amigos (que hay que regar como las plantas) mientras tomas una cucharadita de All Bran, que hace muy bien…

Y ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito ir al baño urgentemente. Ah!!, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes…

Si ya te envié esto antes, perdona… Es el Alzheimer, que a pesar de tantos cuidados no he podido combatir.
Un fuerte abrazo!!

Sucedido positivo del día: 21 junio 2015 – Laborable y festivo

21 de junio – Día Europeo de la Música / La Fiesta de la Música

La gran fiesta de la música comenzó a celebrarse en el año 1982 en Francia y en pocos años se extendió por toda Europa. Sus promotores e impulsores definen ese día como la oportunidad de que tanto profesionales como aficionados llenen las calles y plazas de música y que los ciudadanos disfruten de esa generosa explosión artística consistente en conciertos gratuitos en cualquier esquina de su barrio, pueblo o ciudad.

Hay quien lo define de manera muy gráfica: “sacar a todos los músicos a la calle”. Es poético, qué duda cabe, pero corremos el riesgo de que, en estos tiempos, se convierta en literal. Podría pasar, incluso, que algunos lleven en la calle ya todo el año porque no tengan perrito que les ladre o gatito que les maúlle una canción bien afinada en forma de trabajo estable, nónima mínimamente digna o panorama de conciertos ni medianamente prometedor.

No es que yo quiera aguar la fiesta de la música pero sí me gustaría poner una nota constructivamente disonante entre tanta uniformizante armonía. La cultura, en general, atraviesa momentos difíciles pero la música, en particular, es de alguna manera el “juguete roto” de un sistema que tras el noble impulso de considerarla un arte bello y fundamental y por tanto amarla y venerarla, poco a poco ha ido utilizándola, devaluándola, mal vendiéndola o incluso regalándola con la excusa de que lo artístico es patrimonio de todos, olvidando que la música sí pero los músicos no. No tienen dueño y aspiran, como todo ciudadano, a una vida digna ganada con el sudor de su corchea.

Sucedido positivo del día: 8 mayo 2015 – Cienes y cienes

Hoy toca número redondo, escribo el sucedido número 200. Nacieron con el apellido de positivo y contadas veces he debido omitirlo por razones tan evidentes como emocionalmente importantes. Cada día han brotado desde energías diferentes y, en ocasiones, muy contrastantes. Hoy, por ejemplo y sin ir más lejos pero sin querer tampoco venirme demasiado cerca, la mera y anecdótica circunstancia de cumplir los 200 días escribiéndolos es la excusa perfecta para dejarlo ahí: enciendo las velas de la tarta, las soplo, el humo oloriza la escena y vamos dejando que caiga la persiana que cierra del día bajo el peso de unos párpados que piden ya tregua. Incorporar el cansancio como la consecuencia natural de la actividad (la que entendemos por real, el devenir físico y emocional del día pero también la que en otro plano de manera más global, a lo largo del tiempo, con el “zoom” más alejado, uno realiza). Aprender del cierto desgaste, reinventarse desde él, reajustar y acomodar los modos y maneras de estar en las cosas. Nada alarmante o motivo de preocupación, estar vivo es así. Además raro sería, digo yo, soplar la tarta de los 200 y no estar un poco cansado, ¿no? :-)

Sucedido positivo del día: 6 mayo 2015 – Jazzgentina, qué buenos aires.

Ha sido un día largo lleno de satisfacciones profesionales varias y variadas. Podría citar los nombres de personas con quienes he compartido escenario (alguna muy cercana y habitual para mí, algunas otras conocidas hoy mismo) e incluso añadir el de la persona que me ha realizado una hermosa y cariñosa entrevista radiofónica; pero suelo intentar que estos sucedidos fijen su mirada más allá de los avatares profesionales y casi nunca demasiado pegados a la realidad de mi oficio en el día en curso. Intento reivindicar y reivindicarme a mi mismo la importancia y la necesidad de un posible enunciado que sería “hay vida más allá de la música” por muy apasionante que sea mi manera de ganarme la vida y por mucha pasión que ponga en el empeño.

La jornada, eso sí, ha sido larga y pesan ya en el cuerpo las horas vividas, hay que descansar. Dejo por tanto para otro día en este mi particular “bloc de notas” un asunto pendiente más, una de esas vías que dejo abiertas tras situaciones como la vivida hoy en la que, por ejemplo, tras el concierto/gala correspondiente he tomado un vino con dos apasionados músicos que me hablaban de la música de su tierra. Esa tierra es Argentina y resuenan en mi cabeza tras la charla algunos nombres sobre los que leer, interesarme y de los cuales escuchar música. Estos dos nuevos amigos han quedado en escribirme con algunas sugerencias que me sirvan de orientación. Mientras espero sus consejos dejo aquí una página que he descubierto hoy mismo y alentado por la charla mantenida con ellos: una publicación digital en torno al jazz que se hace en Argentina. El enlace es el siguiente: CLIC AQUI: Argent Jazz

Sucedido del día: 7 mayo 2015 – Aitor, beti arte, hasta siempre.

Se desgastan las palabras, se agota el alma y se empañan los ojos. En esas estábamos, hace muy pocos meses despidiendo a Koldo, amigo Aitor, cuando al fondo de la iglesia me dijiste que me cambiabas un kleenex por un caramelo. Así lo hicimos ya que a mí se me venía el dolor a los ojos a cada poco y a ti te punzaba el alma en forma de tos nerviosa. También me fuiste regalando alguna broma al oído en algunos momentos de la ceremonia en los que lo que nos estaba tocando vivir se nos hacía grande, inmenso, demasiado peso en los hombros. Al despedirnos me dijiste que a ver si me ponía a estudiar el piano en serio de una santa vez, que no pensara que me iban a seguir contratando por caridad. Reímos con los ojos aún enrojecidos y creo que hasta te dio tiempo para cantarme “por Serrat” un trocito de canción de Laboa.

Cuéntame ahora dónde nos dejas los kleenex, los caramelos, las bromas balsámicas y las canciones de los payasos de la tele cantadas “por Gardel”. No te vayas sin dejárnoslo dicho, todo eso y cualquier bobada que se te ocurra del calibre de las que no parabas de decir, porque lo vamos a necesitar. Vuela alto.